El Big Data, la última frontera de la banca

Los representantes del sector apuestan por emplear los datos para optimizar procesos internos de las entidades como la toma de decisiones o la gestión de riesgos. El 64% de las compañías está invirtiendo en el Big Data.

El Big Data ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad. Tras el éxito de la primera transición a la banca online, las entidades se enfrentan ahora a un nuevo desafío: explotar y sacar rentabilidad de la gran cantidad de datos que manejan de sus clientes. Una información que abarca desde los movimientos que un usuario realiza en sus cuentas cada mes, hasta los productos y servicios que tiene contratados o las operaciones que realiza en los cajeros. Una radiografía de sus clientes que permite a las entidades ofrecer servicios más personalizados, que se ajusten mejor a sus necesidades y que, en consecuencia, mejoren la experiencia de los usuarios.

Con el objetivo de conocer qué oportunidades y desafíos representa el Big Data para el sector financiero y analizar las iniciativas que han puesto en marcha las principales entidades, EXPANSIÓN y HP, organizaron un desayuno de trabajo bajo el título: Big Data, impacto y aplicaciones para el sector financiero. Un evento que contó con la presencia de destacados representantes del sector bancario como Elena Alfaro, CEO de Data Analitics de BBVA; Santiago Villar, gerente de Sistemas de Bankinter; Joan Ramón Pujol, responsable de Big Data de Banco Sabadell; Tomás Arteaga, manager de Análisis Comercial de Deutsche Bank; Ana López, directora de Customer Intelligence de ING Direct España; Luis Pascual, responsable del Sector Financiero para el Sur de Europa de HP; y Antonio Torrado, responsable para España y Portugal de los Servicios de Analytics y Data Management de HP.

“La revolución del Big Data no ha llegado todavía al sector financiero, pero está en un proceso de transformación”, subrayó Pascual. Y es que pese a que cada vez son más las entidades que apuestan por trabajar con Big Data, e incluso incorporarlo a su proceso de toma de decisiones, todavía queda mucho camino por recorrer para que se convierta en una herramienta diferenciadora en el mercado. Según los datos de una encuesta realizada por HP Analytics and Data Management, el 64% de las organizaciones están invirtiendo en este tipo de tecnología y el 45% de los ejecutivos afirman que “el Big Data será el mayor diferenciador competitivo para su compañía en el futuro”.

En este sentido, avanzar hacia un modelo en el que las decisiones se basen en la información y el valor de los datos es, según manifestaron los ponentes, una de las grandes prioridades de los departamentos de Big Data de las entidades. “Nuestro objetivo es intentar convertir a BBVA en una empresa cuyas decisiones siempre estén basadas en datos y que sea capaz de construir nuevos servicios gracias a esta información”, destacó Elena Alfaro. Una opinión compartida por el manager de Análisis Comercial de Deutsche Bank, para quien “el principal objetivo es ayudar a la toma de decisiones y detectar oportunidades de negocio”.

Experiencia

Se estima que cada día, según cifras de la Unión Europea (UE), se generan 1.700 nuevos billones de bytes por minuto. Lo que equivale, dicen, a más de 360.000 DVD. Una ingente cantidad de información que hay que almacenar, limpiar y analizar para obtener datos útiles, y que en el caso concreto del sector bancario tiene especial valor ya que, en opinión de los expertos, se trata del dato que mejor describe la realidad de los consumidores.

Sin embargo, no siempre está claro cuál es la mejor manera de explotarlo. Para Juan Ramón Pujol el principal reto “es saber qué hacer con todos estos datos. Crear un activo con nuestros datos y ofrecérselo a otras empresas para que puedan explotarlo, o bien centrar nuestros esfuerzos en mejorar la experiencia del usuario”. “Nosotros por el momento no pensamos en monetizar nada, lo enfocamos más a la experiencia del cliente”, añadió.

Otra de las áreas en la que la banca está comenzando a trabajar con los datos es en la gestión de riesgos. El Big Data puede ser un gran aliado para las entidades financieras en la gestión y optimización de todos los riesgos implícitos en su negocio: como los crediticios, de mercado, de liquidez u operacionales. “Nosotros estamos aplicando el Big Data principalmente a las áreas de riesgo y de márketing. El principal cambio que traen los datos es el poder analizar la información que tenemos de una manera distinta a como lo estábamos haciendo”, destacó Santiago Villar.

Perfiles

Según explicaron los ponentes, el principal problema que están encontrando las entidades a la hora de poner en marcha programas e iniciativas de Big Data es la falta de profesionales relacionados con este campo. “Capturar talento analítico de calidad es un reto y los entornos de la banca no siempre son los idóneos para estos nuevos perfiles”, indicó Alfaro. Se trata de equipos conformados “en su mayoría por licenciados en matemáticas”, como explicó Ana López, aunque “también hay gente con un perfil más técnico que es la que se encarga del soporte y la infraestructura”. Sin embargo, y pese a sus capacidades para trabajar con datos, estos profesionales suelen arrastrar un importante déficit: no están familiarizados con el negocio bancario. “A este tipo de perfiles les suele faltar conocimiento del negocio y si no conoces lo que estás buscando no vas a encontrar nada”, concluyó el representante de Sabadell.

Visión de 360 grados

“Las entidades financieras son capaces de tener una visión única de todas las interacciones que está teniendo el cliente en cualquier canal y en cualquier formato”, indicó Antonio Torrado. Una enorme cantidad de información que permite a las entidades tener una visión holística del cliente para ofrecerle servicios personalizados, enfocados a sus necesidades y, en definitiva, mejorar su experiencia como usuario.

Fuente: Expansión