Aprendiendo a Predecir

Hace apenas seis décadas, los primeros ordenadores comerciales emprendieron un camino fascinante que hoy está dando resultados asombrosos: aprender a ver el futuro.

Enseñar a un ordenador a predecir eficazmente y con sustento científico puede reportarle cuantiosas ganancias a tu empresa.

Es gracias a las predicciones que funciona la sociedad. No en vano, la industria del software predictivo y de la minería de datos es una de las más promisorias y pujantes de la actualidad.

¿Qué puede predecir un ordenador?

Con el modelo matemático adecuado, prácticamente cualquier cosa:
• el comportamiento futuro de tus clientes
las necesidades energéticas de un país
• retornos sobre la inversión de un nuevo emprendimiento
cuándo y dónde podría atacar un grupo terrorista
• la tasa de ocupación de las camas de lun hospital
las proyecciones de ventas de una zapatería
• los gustos estéticos del conductor del año 2035
o cuántos días de vida te quedan por vivir…

Los Comienzos

Uno de los primeros y más resonados éxitos en modelos predictivos se remonta a los tiempos en los que la computación estaba dominada por una única empresa.

Corría el año 1952 y era tiempo de elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Hasta el día mismo de los comicios, todas las empresas encuestadoras daban como vencedor al demócrata Adlai Stevenson.

Al cierre de las urnas, el estudio de la cadena CBS, en Washington DC, era un avispero. Un joven y escéptico Walter Cronkite consultaba los informes que le iban llegando desde Filadelfia. En aquella ciudad se encontraba la UNIVAC I, una mole de 5000 tubos de vacío que la cadena había contratado para analizar los datos a boca de urna.

Como casi nadie en la audiencia tenía idea del aspecto de una computadora, habían montado una consola de utilería con el teclado de una teletipo y decenas de luces titilantes como las de un árbol de navidad.

Junto a su falso teclado, Cronkite se mostraba cada vez más escéptico . Y con razón.

Era la primera vez que un ordenador participaba en un reportaje en vivo para cubrir una elección presidencial, y un problema los tenía a todos muy preocupados: UNIVAC arrojaba un resultado tan absurdo como inesperado…
Según sus proyecciones, había un:cien por ciento de probabilidades de que el rival de Stevenson, el republicano Dwight Eisenhower, ganaría por una diferencia arrolladora.

Cronkite y los directivos del canal se negaron a difundir los datos del ordenador. El presentador le cedió el tiempo al aire a su colega en Filadelfia, quien preguntó si la UNIVAC ya tenía respuesta. Los programadores fingieron problemas técnicos para evitar contestar; hasta ellos estaban sorprendidos.

¡El resultado era un doble cero!

Como jamás se les hubiera ocurrido que un pronóstico tuviera certeza total, los programadores ni siquiera habían previsto espacio para los tres dígitos: en vez de 100%, la impresora sólo pudo estampar “00”.

A medida que se iban conociendo los datos reales del recuento a mano, fue quedando en evidencia que la computadora estaba en lo correcto. Eisenhower ganó en 39 de los por entonces 48 estados de la Unión, y Cronkite tuvo que admitir al aire que hacía horas que tenían esos datos. La UNIVAC había acertado con un margen de 1% de error.

Las computadoras estaban aprendiendo a predecir el futuro. §