Big Data-¿Vidas Privadas al alcance de todos?

Alejandro Giménez, CTO de la compañía EMC en España y uno de los mayores expertos de Big Data en nuestro país, explica que los riesgos de esta tecnología para nuestra privacidad son mínimos en comparación con sus beneficios
Imagine un futuro en el que la compañía aseguradora de su vehículo le ofrece una póliza más barata porque sabe, sin que usted se lo haya dicho, que en rara ocasión sobrepasa los 120 km/hora en autopistas y que nunca ha cometido una temeridad en vías secundarias. Imagine, también, que está a punto de emprender un negocio y que, gracias a la tecnología, logra predecir la cantidad de potenciales clientes que pasarán frente a su establecimiento, que ni siquiera ha inaugurado todavía. Ese futuro ha llegado y tiene nombre: Big Data.

Popularmente conocido como la «revolución de los datos masivos», el concepto lleva alrededor de tres años circulando de mano de los denominados «gurús» de la tecnología y divagando por los despachos de grandes compañías al tiempo que promete la consecución de importantes logros que cambiarán nuestra forma de vida. ¿Realidad o ficción? Desde prevenir crisis económicas a evitar enfermedades, los expertos en Big Data auguran que aprovechar el ingente yacimiento de datos que sobre nosotros circula en la Red supondrá una revolución similar o incluso mayor que la que en su día generó la llegada de internet. Alejandro Giménez, CTO (Chief Technology Officer) de la compañía EMC en España y uno de los grandes expertos de Big Data en nuestro país, explica a ABC de manera didáctica qué es, en qué se basa y qué podemos esperar de esta incipiente revolución tecnológica.

— A estas alturas se ha escrito ya mucho sobre Big Data pero hay a quien se le antoja demasiado complicado entender qué significa este concepto

Podemos definir Big Data como la cantidad enorme de información que existe sobre nosotros en la Red. La huella digital que todos y cada uno de nosotros dejamos cada día en internet es inmensa y, fruto de ella, se generan importantes cantidades de datos. Todos nosotros somos digitales, pues llevamos vidas digitales, nos divertimos de manera digital, hablamos de forma digital… Todo esto ha logrado generar un volumen de información sin precedentes que se llama Big Data y a la que se le puede sacar muchísimo partido. Pero Big Data no solo es la información que circula sobre cada uno de nosotros, sino que son también datos sobre el tiempo, el genoma animal y vegetal, datos sismológicos o del fenómeno de máquinas que hablan con máquinas ….

— ¿Cuáles son los principales pilares de este fenómeno?

Además de ese volumen desorbitado de información del que hablo y que hay disponible en la Red, algo que caracteriza a este concepto es la variedad de fuentes que pone a disposición de terceros. Hace un tiempo, la información que una compañía manejaba de cara a la toma de decisiones provenía siempre del interior de su sistema, algo que no ocurre hoy, cuando fuera de nuestras compañías se genera un gran volumen de información que nos interesa y a la que le podemos sacar provecho. Un ejemplo muy sencillo es el de una empresa de refrescos a la que no solo le interesan sus datos, sino que necesita «jugar» con información externa, como la temperatura que hará hoy y mañana, para saber qué día venderá mayor cantidad de producto. Además de esto, a esta empresa le interesará también conocer cual es su reputación en las redes sociales, qué opinan los usuarios… Estos datos son tan relevantes como los que proceden de dentro de la compañía.

«No queremos datos para acumularlos, sino para sacarles partido»
Otra cosa que define al Big Data es la velocidad de vértigo a la que se genera la información en la Red: puedo ser amado en las redes sociales o repudiado por una campaña de publicidad equívoca. Todas estas variables de las que hablo generarán algo importantísimo para cualquier compañía: Valor. No queremos los datos para acumularlos, sino para sacarles rédito.

— ¿En qué grado se encuentra el nivel de desarrollo de Big Data?

Depende de en qué nos fijemos. El Big Data no está todavía, ni mucho menos, en un estado de madurez plena, ya que es ahora cuando se están comenzando a hacer cosas y obteniendo algunos resultados. Queda todavía mucho por hacer, aunque sí puedo asegurar que a día de hoy prácticamente todas las empresas medianas y grandes están comenzando a pensar en Big Data y a hacer pruebas en este sentido.

— ¿También en España?

Aquí también se están empezando a hacer cosas pensando en el potencial del Big Data aunque lo cierto es que la información de que se dispone hoy es ciertamente escasa, ya que no todas las compañías optan por desvelar sus iniciativas empresariales. Lo que sí puedo asegurar es que son las empresas bancarias y las grandes compañías de telecomunicaciones así como la Administración Pública, mediante su iniciativa de Administración Transparente, las que más avanzadas están en este campo en España.
«A largo plazo los ciudadanos consumiremos Big Data de forma regular»
— En este sentido, ¿qué sector tiene más posibilidades de beneficiarse con desarrollo del Big Data?

Debo decir que absolutamente todos. Es cierto que a corto plazo quizás serán las compañías de telecomunicaciones, el sector bancario y las aseguradoras las que mayor rendimiento sacarán de los avances en este concepto aunque también lo es, sin duda alguna, que la medicina, la industria farmacéutica y la investigación en general son algunos de los sectores más prometedores en este sentido.

No en vano, hablando de un plazo medio-largo, es más que posible que en un futuro incluso los ciudadanos consumamos Big Data de manera regular. Imagina, por ejemplo, que has decidido abrir una tienda y que, tras hacer un estudio de mercado, concluyes que el alquiler del local te cuesta lo mismo en dos zonas distintas. Lo que te permitirá el Big Data será que ante un dilema como en qué lugar abrir tu negocio puedas averiguar por qué lugar pasa más gente, qué edad tienen esas personas que pasean por cada calle, poder adquisitivo… Tus probabilidades de éxito serán mayores que si no hubieras contado con dicha información.

— Si nosotros podemos conseguir logros de tal magnitud, ¿qué podrá llegar a hacer una gran empresa cuando logre dominar esta tecnología?

Big Data permite identificar a un mayor número de clientes potenciales, ofrecerles de forma proactiva nuevos servicios basados en su perfil y retenerles como clientes satisfechos durante más tiempo. Esto para casi cualquier industria. De forma específica, este concepto permitirá optimizar las infraestructuras de una empresa de distribución o eléctrica, dará lugar a nuevas formas de descubrir y reaccionar ante casos de fraude bancario, o logrará mantener la salud de una persona en lugar de tener que tratar su enfermedad.

— Esta conversación no hace más que traerme una palabra a la cabeza: privacidad. ¿Estamos «vendidos» a las grandes empresas?

El de la privacidad es un tema muy recurrente cuando hablamos de Big Data, pero lo cierto es que los riesgos que esta tecnología tiene para nosotros son muy pequeños si los comparamos con los beneficios que nos reportará. Ocurre lo mismo que sucedió ante la llegada de internet y su implantación en nuestra vida cotidiana. Internet tiene riesgos, hay quien podría acceder a tu número de tarjeta bancaria y pederastas que recurren a la Red para delinquir, sin embargo todos nosotros utilizamos esta tecnología debido a que sus beneficios son importantísimos para nuestro desarrollo.

Lo que ocurrirá con el Big Data será similar, pues gracias al manejo de datos masivos podremos conseguir grandes beneficios, no solo para las empresas sino también fuera de ellas: mejorará el sistema sanitario ya que se podrán «predecir» enfermedades, se ofrecerán grandes servicios a los ciudadanos, mejorará nuestra calidad de vida… Todo esto no puede compararse con sus escasos riesgos.

— ¿Qué tiene de cierto eso de que gracias al Big Data podremos anticiparnos a los acontecimientos?

Cuando se maneja un volumen tan importante de datos se pueden establecer ciertas predicciones. Para ello puedo poner el ejemplo de lo que podría llegar a hacer una compañía aseguradora: si llevas una caja negra con un dispositivo GPS en tu vehículo, la compañía podrá cruzar tus datos con otra información disponible en internet para saber por qué carreteras circulas y cual es tu velocidad. La aseguradora será entonces capaz de prever tus posibilidades de sufrir o no un accidente, de ser multado… algo que, lógicamente, influirá en el precio de tu póliza.

— Algo a tener en cuenta del Big Data es el hecho de que hará necesarios nuevos perfiles profesionales, pues ya se habla de que esta tecnología llegará a crear más de cuatro millones de empleos en poco tiempo…

Evidentemente. Ha aparecido ya una nueva figura profesional denominada «científico de los datos», pues será necesario crear equipos de datos encargados de averiguar de qué información disponemos, cómo debemos tratarla y con qué otros datos la podemos cruzar. Para ello se requerirán, sobre todo, perfiles de matemáticos así como grandes expertos en tecnología.

— ¿No cree que, aunque como dice las ventajas son enormes, los ciudadanos no pasarán por alto el tema de la privacidad?

Sigo pensando lo mismo, que los riesgos que asumimos son muy bajos en comparación con lo que obtendremos. La ley de Protección de Datos nos protege bastante en este sentido y no se podrán publicar datos personales en la Red, aunque sí estadísticas, que es lo que realmente nos ayudará a tomar decisiones.

La Caixa, BBVA,Bankinter desarrollan servicios de Big Data

Los bancos españoles están entre las primeras empresas españolas en adoptar big data. Deben incorporar la herramienta que recoge y analiza todo tipo de datos (textos, imágenes y sonido) para sacar conclusiones para ponerse a la altura de sus competidores estadounidenses. ING es la entidad financiera europea pionera en incorporar big data a sus operaciones, lo ha hecho en Holanda.

ING ha incorporado un sistema de big data desarrollado por IBM para atraer y retener clientes. Sigue y analiza la navegación que tienen los usuarios por su web, y detecta cuando no culminan una operación o abandonan una consulta antes de lo debido para llamarles en tiempo real y resolver el problema. El banco naranja quiere que nadie salga insatisfecho de su web.

Precisamente la segmentación y retención de clientes será la principal aplicación de big data, pero no la única. Los bancos estadounidenses lo utilizan en gestión del riesgo de liquidez o previsión del fraude, entre otras cosas. Las entidades financieras españolas, igual que las del resto de Europa, investigan la forma de obtener los mejores beneficios con big data.

La Caixa ha sido la primera en lanzarse a la piscina, mérito que disculpa la sencillez –tal y como insiste un portavoz de la entidad- de su primera aplicación. En noviembre de 2012 lanzó PremiaT, una comunidad online que detecta las ofertas comerciales cercanas al móvil que tiene instalado la aplicación. El usuario puede utilizar el cupón de descuento en la tienda escogida con solo enseñarla en el móvil, y el TVP del comercio hace la gestión del descuento de forma automática cuando se paga con la tarjeta de crédito de La Caixa. El sistema, además, ofrece al comerciante la información recopilada de las comprar para que controle sus ventas o las promociones de mayor éxito.

BBVA se toma muy en serio la nueva herramienta, ha nombrado una responsable Big Data en la entidad, se llama Elena Alfaro. En su departamento investigan las formas de utilizar big data para crear nuevos productos basados en datos desde hace unos dos años. Serán herramientas que les ayudarán a mejorar la toma de decisiones, y para ello están exprimiendo la información acumulada de sus clientes. Del análisis de sus comportamientos sacarán información muy valiosa que les guiará en su comportamiento futuro.

No solo a ellos, BBVA quiere utilizar la información extraída de sus datos para que otras empresas puedan utilizarla en su toma de decisiones. De los datos del uso de las tarjetas de crédito, por ejemplo, se puede extraer una información muy valiosa de la auténtica realidad económica de un país, tanto por el tipo de compra como por la forma de pago o la evolución del comportamiento del consumidor. El BBVA asegura tener un activo muy relevante que quiere poner en valor. Está ya probando varios desarrollos.

En el caso de Bankinter, es Gneis, la empresa de tecnología del banco, quien investiga la forma de optimizar los datos generados en el entorno del banco con big data. Gneis lleva más de un año testeando servicios desarrollados con big data (ninguno es relativo al core del banco), y asegura que en unos meses podría haberlos puesto en marcha. No será tanto un servicio nuevo como la mejora de alguno existente para que los clientes perciban que el banco se anticipa a sus necesidades. Por ejemplo, realizar patrones de comportamiento para crear alertas que anticipen la voluntad de los clientes de abandonar la entidad.

Los técnicos de Gneis aseguran que la herramienta no sirve para todo, y quieren comprobar en donde puede aportar mayor rentabilidad. Bankinter utiliza herramientas de análisis de datos en el negocio, igual que el resto de las entidades financieras. Son los antecesores de big data, aplicados a la observación de los movimientos de los clientes de la entidad por sus web, realizar los informes sobre el comportamiento del negocio, o enviar alertas sobre eventos de seguridad.